viernes, 11 de marzo de 2016

Editorial - El peor aniversario de Sonic.





Este año, Sonic the Hedgehog cumple 25 años de haber salido al mercado con aquel emblemático título del Sega Genesis y por supuesto Sega planea celebrarlo en grande.

Si han pasado el suficiente tiempo en internet, saben dos cosas sobre Sonic. La primera es que su fanbase es tan dedicada como, eh… rara, por así decirlo (aquí cabe mencionar: no todos los fans de Sonic entran en esta categoría). La segunda es que a Sonic no le ha ido bien en un largo tiempo. La carrera del erizo azul a través de estos 25 años ha estado llena de altas y bajas con los años, especialmente bajas, hasta la llegada de Sonic Generations, con el que las cosas empezaron a mejorar… para caer directo a la mediocridad nuevamente con Sonic Boom

Durante lo que se conoce como “La Edad Oscura de Sonic”, es decir, antes de la salida de Colors, existieron bastantes  juegos malos de nuestro querido erizo azul, en especial uno que los fans detestan a muerte. Un juego tan infame que aún Sonic Boom fue recibido como “decente” por la fanbase ya que, y cito: “no es ese juego”. Probablemente saben de cuál juego estoy hablando. Hablo de nada más y nada menos que Sonic the Hedgehog. La versión de 2006, quiero decir.



Sonic the Hedgehog (2006), conocido por los fans como Sonic  ’06 (y nombre con el que me referiré al juego de ahora en adelante) fue un horror para los fans. Fue despreciado y odiado; aún hoy hay campañas en las que los fans destruyen las copias y lo consideran el peor juego que ha existido jamás. Sin embargo, yo no soy un fan de Sonic aunque sí disfruto sus juegos  de vez en cuando, lo que me inmediatamente me pone en una posición neutral en lo que discutiremos aquí.

Los juegos de Sonic comenzaron a llamar mi atención hace relativamente poco tiempo. Nunca tuve experiencia con los juegos de Genesis y mi único recuerdo infantil con la franquicia fue jugando Sonic the Hedgehog 2 para el Game Gear. Al igual que muchos de mi generación, mi gusto por el personaje y la franquicia en general viene de un título de aniversario, el que de forma debatible es el mejor de todos los títulos de Sonic hasta la fecha: Sonic Adventure 2.



Tuve la oportunidad de jugar Sonic Adventure 2 Battle cuando salió junto con el GameCube y estaba encantado: la velocidad, los niveles, la música (Live and Learn a la fecha es uno de mis temas favoritos en un videojuego) y en general tuve una buena experiencia con el juego. No fue hasta hace dos años que conseguí la Mega Collection para mi nuevo GameCube cuando tuve oportunidad de jugar los clásicos, junto con el primer Sonic Adventure, pero para ser honestos, no soy muy bueno con los juegos de Sonic. No son mi estilo de juego de plataformas, pero aun así me la paso bien jugándolos de vez en cuando; son una especie de gusto culposo… especialmente porque, a pesar de toda la mala reputación del juego, no encuentro Sonic ’06 tan malo como todos los demás.





La primera vez que vi el juego en acción fue durante una reseña en Youtube; una larga reseña de casi una hora hecha por un fan dedicado; luego de eso, vi una reseña aún más detallada de tres horas sobre otro fan explicando sus motivos por los que odiaba el juego. Tras ver y escuchar todo aquello, decidí que debía probar el juego por mí mismo, fuera malo o no. Ya tenía experiencia previa con juegos “malos” de Sonic, específicamente Shadow the Hedgehog, el cual completé dos veces (si lo han jugado, saben la proeza que es terminar ese juego). Así que compré el juego en cuanto pude, lo instalé en el disco duro de mi Xbox 360 por las terribles historias que había escuchado sobre los tiempos de carga y por fin, empecé a jugar. Veinte minutos después, tuve mi primer Game Over en el primer nivel del juego. Así comenzó todo.

Estaba decidido a terminar el juego, aun cuando había recibido una terrible primera experiencia. Avancé de a poco, tratando de acostumbrarme a los controles extremadamente precisos y tuve muchos Game Over sólo con Sonic, porque, al igual que con los anteriores títulos Adventure, tienes que terminar las historias de tres personajes para conseguir la Last Story y tener el verdadero final del juego. Odié a muerte las secciones de Alta Velocidad exclusivas de Sonic, al grado de que cuando terminé el juego, decidí que era el peor personaje de los tres.


 -Aquí hay algo.... raro.


Mi siguiente elección fue Silver the Hedgehog, un erizo blanco con poderes telequinéticos proveniente de un futuro post-apocalíptico, introducido en este juego. Si esto les sonó a Dragon Ball Z, no se preocupen, no son los únicos. En fin, Silver es la prueba viviente de todo lo anti-Sonic que puede existir: es lento, sus niveles son tediosos y su único método de defensa es lanzar objetos a los enemigos. Por otro lado, sus niveles no estaban tan mal, porque eran de un tipo de juego de plataforma más común, aunque eran muy largos y la telequinesis pudo haberse usado más para motivos más prácticos.

Finalmente, tenemos a Shadow the Hedgehog, el rival de Sonic salido directamente de Adventure 2, con mala actitud, siempre serio y centrado en el combate. En esto se diferencian Sonic y Shadow; el segundo, aunque más lento que Sonic, es más rápido que Silver y su estilo de combate hace mucho más daño que un golpe habitual de Sonic con el ya clásico Homing Attack. Irónicamente, toda la historia del juego recae en Silver y Shadow, pero no en Sonic. La historia de Sonic es, básicamente, lo que Mario ha estado haciendo desde 1985: salvar una princesa que es capturada una y otra vez. Jugar con Shadow fue una verdadera pesadilla la primera vez que lo jugué. Muchos más Game Over que con cualquiera de los otros dos, el uso obligatorio de vehículos que iban más lentos que el propio Shadow y su sistema de mejoras era prácticamente inútil.

Así que sí, mi primera experiencia con Sonic ’06 fue mala y no estoy engañando a nadie diciendo que, en general, es un mal juego, pero… ¿Es el peor juego que he jugado en la vida? No. No todo es malo en ’06; hay algunas cosas que realmente me gustaron, sobre todo cuando me senté a terminarlo una segunda vez.

*cof cof Mario*


Para empezar, la música es muy disfrutable; se puede escuchar perfectamente fuera del juego y los tracks son muy buenos; tienen la capacidad de dar el toque ambiental necesario a lo que está pasando en la pantalla. Visualmente, se ve bien. Para ser un juego con el que el Xbox 360 comenzó su ciclo de vida (y agregando el hecho de que el juego está incompleto porque tuvo un desarrollo y lanzamiento precipitados), los colores son vibrantes cuando deben serlo, los niveles se ven bien en general y todo tiene un ambiente colorido, aunque a veces se nota que le faltó tiempo al juego para estar a su máximo potencial.

Algo que es bastante divertido del juego (y esto por culpa de la mala programación) es que con Sonic, el uso de sus mejoras (gemas) es ilimitado, ya que no codificaron la barra de energía para que su consumo disminuyera, así que algunas gemas pueden usarse para hacer lo que quieras en el juego, lo cual es muy divertido. Ver a Sonic ser “jalado” por una cuerda invisible a súper velocidad es bastante divertido, por no mencionar que con una de las gemas puedes saltar infinitamente y terminar los niveles en segundos.

Shadow y Silver tienen también lo suyo: Con Silver y el uso de su telequinesis, puedes atrapar a tus enemigos y lanzarlos, mientras miras cómo se mueven frenéticamente como si fueran muñecos de trapo. Además, es tan triste como gracioso ver que la única forma de terminar un nivel con Silver es pasar a través de un muro usando una caja de metal, sin mencionar que el mejor personaje del juego a nivel de gameplay, Blaze the Cat, está en el episodio de Silver.

Con Shadow… Vaya, con Shadow es algo completamente distinto. Probablemente todo lo relacionado a su historia fue lo último en el ciclo de desarrollo, porque hay tanto mal que es verdaderamente divertido. Algunas líneas son bastante graciosas de escuchar, Shadow gritando es lo más exagerado que he escuchado en mucho tiempo y, lo mejor de todo: ¡hay errores en las líneas que se quedaron en el juego! Es casi como ver una parodia de lo que pudo haber sido y para muestra, el siguiente video: (ver el minuto 7:40)



En fin, quizás sea cosa mía que quiera verle el lado positivo a un juego malo como lo es éste, pero he encontrado que hay algo en él que me hace volver a jugarlo de vez en cuando. Los tiempos de carga son imperdonables, la historia es terrible y ni siquiera voy a dar spoilers del verdadero final del juego, porque es algo que deben ver para creer… y aun con todo eso, no encuentro el juego ni odioso ni ofensivo; diría que hay cosas que sinceramente me agradan y en más de una ocasión he puesto el juego sólo para jugar un par de niveles, relajarme y seguir con mi día.



 Sonic ’06 es, probablemente, el peor juego de aniversario que Sega y Sonic Team han hecho para celebrar el cumpleaños de su mascota, pero por suerte aprendieron de sus errores y crearon entregas fantásticas, por no mencionar Sonic Generations para el cumpleaños número 20. Ahora, con el cumpleaños 25 del erizo más rápido del mundo encima de nosotros, esperemos que Sonic Team pueda crear un juego digno del famoso erizo y que errores como los que ocurrieron hace ya 10 años queden finalmente en el olvido.


viernes, 4 de marzo de 2016

Reseña - Streets of Rage

No recuerdo haber jugado muchos beat-em-up mientras crecía. Además de los clásicos de mi casa, los juegos de los Power Rangers, nunca me atrajeron demasiado, a pesar de que mi hermano menor y yo terminamos un beat-em-up japonés llamado Crisis Beat una y otra vez, pero esa es otra historia. No fue hasta hace unos cuantos meses cuando mi interés por este género comenzó a despertar y estuve probando algunos títulos, entre los cuales estaba un gran juego llamado Streets of Rage.



Streets of Rage es un sidescroller beat-em-up clásico del Sega Genesis lanzado al público en Norteamérica, en Septiembre de 1991. Es el primero en la trilogía de la franquicia y es uno de los juegos más clásicos de la consola, junto a otros como Sonic the Hedgehog y Golden Axe.

La historia es muy simple: Una pacífica ciudad ha sido tomada por una organización criminal, la cual ha corrompido a los políticos e incluso a la policía. Ahora, la ciudad se ha vuelto algo parecido a esa ciudad de Los Ángeles que salía al principio de la película de Sylvester Stallone: El Demoledor. La violencia y el caos son el pan de cada día y nadie hace nada para detener a la organización y a su misterioso líder: Mr. X. Aquí es cuando aparecen nuestros héroes: Adam Hunter, un antiguo boxeador; Axel Stone, experto en artes marciales y Blaze Fielding, maestra de judo. Estos tres ex policías deciden dejar el Cuerpo y tomar la justicia por su propia mano, enfrentándose a Mr. X y a toda su organización.



El juego, como mencioné antes, es un sidescroller beat-em-up en 2D, en el cual avanzas de nivel a nivel, enfrentándote a diversos enemigos. Entre éstos, se encuentran los matones comunes, con atuendos punk, artemarcialistas, dominatrices con látigos e incluso malabaristas de hachas y antorchas, los cuales resaltan lo suficiente en pantalla, pues sus sprites están muy bien hechos. El modo de juego es muy simple: avanzas, golpeas algunos enemigos y de vez en cuando rompes cajas o cabinas telefónicas para encontrar armas y objetos que permiten recuperar tu salud. Al final de cada nivel te encuentras con un jefe, el cual tiene más salud que los enemigos comunes y puede hacerte la vida difícil si no encuentras un patrón adecuado.

Como todos los juegos de su época, usa exclusivamente lo necesario: el pad para moverte, un botón para golpear, otro para saltar y finalmente un botón con el que usas tu ataque especial: una patrulla llega para apoyarte y lanza un cohete a tu ubicación, con el cual acaba con todos los enemigos al instante, o hace un grave daño a los jefes. Al ser un beat-em-up, no es un juego muy largo; en realidad, sólo tiene 8 niveles, en los cuales la dificultad aumenta progresivamente y de una manera que permite al jugador acostumbrarse con relativa facilidad a lo que ocurre en pantalla.

Algo muy importante de este juego es sin duda su soundtrack, compuesto por Yuzo Koshiro. A pesar de las limitantes del chip de audio en un Sega Genesis comparado con su eterno rival, el Super Nintendo, la música del juego es más que excelente. Cada tema tiene una vibra techno, muy característica de la época, que hace resaltar la acción en pantalla, en especial durante las fases de jefe. Otro detalle es que los fondos de cada nivel resaltan bastante: desde las sucias calles, pasando por fábricas, puentes e incluso la vista de toda la ciudad; los fondos se mantienen constantes en su calidad y le agregan profundidad a la acción.



A pesar de todo esto, el juego tiene ciertos detalles en los que quisiera detenerme. Mencioné antes que la dificultad del juego progresa de una manera fluida a través de los niveles; en este aspecto, me refiero únicamente a los enemigos normales, porque más adelante, los jefes reaparecen como enemigos comunes y pueden ser algo complicados de derrotar. En el aspecto de los jefes, algo que no me agradó es que los últimos son bastante difíciles, al grado que la única manera que encontré de hacerles daño era usando mi ataque especial, intentar dañarlos, morir y repetir el mismo ciclo. Además, la cantidad de enemigos es limitada, por lo que más adelante aparecen los mismos sprites, sólo que con un cambio en su color, lo cual les añade más daño y resistencia; así que no se sorprendan si están golpeando al mismo matón con una chamarra de color diferente por enésima vez.

El final del juego es bastante sencillo: tras un largo, muy largo pasillo donde te enfrentas a prácticamente todos los enemigos que has derrotado previamente, llegas con Mr. X, quien te ofrece ser su mano derecha. Independientemente de si aceptas o no, tendrás una batalla con él, y para ser honestos, es bastante sencillo. El jefe anterior a él (dos “secretarias”) es más complicado que Mr. X, quien usa una ametralladora para mantener distancia. Con el mágico truco de saltar y patearlo en la cara, Mr. X es derrotado y la paz vuelve a la ciudad. O te vuelves el nuevo regente de la misma; eso es interesante en un beat-em-up: no recuerdo muchos juegos de su género y de su época que te permitieran elegir de más de un final.



Para terminar, quisiera hablar brevemente del port para Nintendo 3DS, conocido como 3D Streets of Rage. El juego es básicamente lo mismo que el original de Sega Genesis. Agrega las funciones de guardar y cargar tu progreso, así como la capacidad de ver el juego en 3D; aunque no lo usé mucho, el juego resalta de forma agradable de este modo, aunque es cansado a la vista. Un detalle más que agrega el juego es un modo especial llamado “Puños de la Muerte”. Al activarlo, tu personaje acaba con cualquier enemigo de un solo golpe; lo recomiendo por si quieren terminar el juego en unos 20 minutos, aproximadamente.


Streets of Rage es un verdadero producto de su tiempo. La música techno, la ropa holgada de los protagonistas y la premisa tan vaga de su historia, así como la sencillez de su modo de juego, hacen que sea en verdad memorable. Si buscan un beat-em-up sencillo, el cual podrán pasar en cuando mucho un par de horas, recomiendo mucho este juego. Sin mencionar, existen dos secuelas, las cuales mejoran mucho algunos aspectos del original. Si no han jugado algún juego de este género, Streets of Rage es un gran lugar para comenzar; si consiguen la versión de Genesis o la Sonic's Ultimate Genesis Collection para Xbox 360 y PlayStation 3, recomiendo mucho que jueguen con un amigo, pues también es cooperativo y se divertirán bastante, sintiéndose de vuelta en aquella “radical” época que fueron los años 90’s.