La fascinación del ser humano con lo que ocurre después de
la muerte nos ha acompañado a través de la historia. Es una de las grandes
interrogantes del pensamiento humano; nadie sabe en realidad lo que ocurre
después de la muerte, pero incontables teorías se han dado a través de los
siglos, casi todas con un fondo religioso. La más conocida de todas es la del
Infierno, un lugar de fuego y tortura creado por el Catolicismo en el que los
impuros descansarán eternamente, lejos de las bondades del Cielo; una de las
interpretaciones más conocidas sobre este lugar es la que se muestra en la obra
más famosa de Dante Alighieri: La Divina
Comedia.
La obra se divide en tres partes: Infierno, Purgatorio y
Paraíso; cada una mostrada de forma diferente y unida de forma cohesiva como un
viaje que realiza el autor, guiado por el antiguo poeta romano Virgilio, quien
explica cada detalle de los lugares por donde pasan. Es una buena lectura, ya
que muestra el contexto filosófico y político de la Florencia Renacentista, que
es donde vivió Dante… pero no es el tema de esta reseña. En realidad, vamos a
hablar sobre un videojuego influenciado por la Divina Comedia; específicamente
hablando, sobre el Infierno.
Dante’s Inferno es
un hack-n-slash creado por EA y Visceral Games en 2010. El juego se centra
(basado en la obra literaria, por supuesto) en el viaje de Dante a través del
Infierno para rescatar a su esposa Beatriz. La premisa de la historia es
considerablemente diferente de la de la obra, en la que una Beatriz ya en el
Cielo le permite a Dante cruzar los tres reinos para que pueda hablar de ellos
y cambiar el destino de una Florencia corrupta; en este caso, tenemos a Dante,
quien participa en la Tercera Cruzada y comete toda clase de atrocidades. Al
volver a casa, encuentra a su padre y esposa muertos; en ese momento, el alma
de Beatriz se manifiesta ante su amado y es reclamada por nada más y nada menos
que el Príncipe de las Tinieblas en persona. Así que, armado de valor (y la
Guadaña de la Muerte), Dante atraviesa los Círculos del Infierno en busca de
Beatriz.
Para muchos, este juego no fue lo bastante apreciado, en mi
opinión. Muchas de las críticas se limitaron a decir: “Es un God of War”. Esto es cierto, pero no del
todo: God of War es un juego en el que el jugador puede lanzarse a hordas de
enemigos y salir vencedor mientras siga aporreando los botones de ataque. Dante’s Inferno es un poco más
estratégico en el combate y es algo que quizás no muchos notaron, si es que
sólo jugaron el juego una vez.
El juego tiene como elemento principal de combate dos armas:
La Guadaña de la Muerte (que viene siendo el equivalente a las Blades of Chaos
de Kratos, pero a dos manos) y un elemento nuevo: la Cruz de Beatriz, que
funciona como un arma de largo alcance; el juego te impele a que uses ambas
armas en momentos diferentes, combinándolas para dar un mayor poder a tus
ataques y combos; ambas armas pueden ir subiendo de nivel con otro elemento
distintivo del juego: los niveles de Virtud (Holy) e Impiedad (Unholy)… o Bien
y Mal, en pocas palabras.
A lo largo del juego, y como puede esperarse, Dante se
encuentra con las almas condenadas de personajes históricos famosos o
relacionados a la Florencia en la que Alighieri vivió; se le da al jugador la
posibilidad de absolver o condenar eternamente a dichas almas, lo que aumenta
los niveles de Virtud o Impiedad, respectivamente. A mayor nivel, mayores combos,
magias y aumentos de salud para el personaje, lo usual. Este elemento tan
distintivo del juego hace que pienses qué quieres hacer mientras viajas por el
Infierno: ¿Mandar al olvido a enemigos y almas para aumentar el poder de tu
guadaña o mandar al Cielo a esas pobres almas para que tu cruz sea más
poderosa? La decisión es tuya.
Otro detalle que enriquece la experiencia de juego son las
reliquias. Escondidas en el Infierno (y algunas regaladas por Virgilio) ofrecen
mejoras y ventajas pasivas a Dante; el hecho de que puedas usar cuatro de ellas
al mismo tiempo da lugar a mucha experimentación de parte del jugador, aunque
lo más seguro es que mantengas una o dos siempre equipadas, como las que
aumentan el daño de guadaña y cruz. Esto también da a pie a pensar
estratégicamente en cuales usar dependiendo de tu estilo de juego o de la
situación a la que te enfrentes. Puedes, por ejemplo, aumentar el daño que hace
la cruz todavía más con las reliquias adecuadas, dejando a tu guadaña como arma
secundaria. Personalmente, adoro la cruz y es mi arma principal del juego
cuando la guadaña no hace el daño suficiente con ciertos enemigos.
Como todo juego post-God
of War, el juego tiene QTEs por doquier: para eliminar enemigos, jefes o
acciones rápidas, los QTEs abundan; además, no soy muy fan de la forma en la
que se dan muchas de ellas. Para abrir una fuente (que son el equivalente a los
cofres de GOW) debes presionar rápida y repetidamente el botón B (en la versión
de Xbox 360) hasta que se abran. Entenderán porque es cansado después de
algunas horas de juego y, aunque más tarde te dan una reliquia que cancela el
QTE, el daño ya está hecho para ese momento; es cansado repetir la misma acción
varias veces, sobretodo en un juego cuya acción es bastante fluida. Aún con lo corto que es, pienso que es bueno para jugar en intervalos pequeños de una hora, hora y media, a diferencia de God of War, que se siente más largo y tedioso cuando pasas de largo la masacre que Kratos deja en pantalla.
Estéticamente, el juego es impresionante para su época. Se
nota el trabajo arduo de investigación e interpretación que tuvieron los
desarrolladores mientras creaban el juego; desde las conversaciones con
Virgilio, quien también aparece como guía en el juego, hasta los muros, donde
puedes ver a las miles de almas condenadas, que incluso a veces llegan a
insultarte. Hay partes del poema que fueron retratadas perfectamente,
especialmente en las descripciones de los Círculos y las torturas que se les
dan a los condenados; ver el pantano que es el Estigia o el río de sangre
hirviendo que es el Flegetonte son imágenes fuertes y muy bien hechas, sobre
todo si han leído el libro, aunque claro que se toma sus libertadas creativas
con algunas partes. Desafortunadamente, no puedo decir lo mismo de la música:
es francamente olvidable, pero mientras juegas es perfecta y ayuda mucho al
ambiente de por sí oscuro y deprimente que es el Infierno. Aunado a esto, las
escenas en 2D donde se muestra a manera de retrospectiva las horribles acciones
del protagonista durante las Cruzadas están muy bien hechas, mejor que las
escenas en 3D y CGI que aparecen en el juego.
Un detalle que puede ser visto bien o mal dependiendo de
cada quién es el tiempo que te toma terminar el juego. El juego es bastante
corto; pueden terminarlo en un lapso de cuatro a seis horas y en mi segundo
playthrough me tomó cuatro horas y media. Esto es debido al diseño lineal del
juego: el juego te mantiene avanzando por pasillos donde de vez en cuando
aparece un cuarto lleno de enemigos que eliminar, alguno que otro puzzle y
subir o, casi siempre, bajar a través de cuerdas a los círculos inferiores. Si
bien es lineal, el juego te permite explorar un poco, sobre todo si buscan a
los condenados, las reliquias o las 30 piezas de plata de Judas que necesitas
para conseguir un logro y recibir una buena cantidad de almas cada vez que
encuentras cinco monedas.
Dante’s Inferno es
un buen juego. Será comparado por siempre con God of War por el impacto que dicha franquicia dejó, pero las
pequeñas innovaciones que hace en el gameplay, lo bien trabajado que está
estéticamente y la riquísima historia en la que está basada, dejan un muy buen
sabor de boca; es por eso que a pesar de que no ha habido anuncios en años,
estoy esperando con ansias Dante’s
Purgatory, si es que llega a salir.
También, si desean seguir inmersos en el mundo del juego,
hay una versión animada de la historia, muy al estilo de Batman: Gotham Knight, en la que diferentes dibujantes dan su punto
de vista de la historia. Sin embargo, no puedo dejar de mencionar (y
recomendar) que en algún momento lean La
Divina Comedia para conocer un poco más sobre el universo que imaginó Dante
Alighieri.





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