Hace unos días terminé por primera vez Grand Theft Auto 3 en mi PlayStation 2. Debo confesar, con algo de
vergüenza, que nunca antes había terminado un GTA sin haber usado trucos, pero
el poder llegar a la misión final y acabar con el antagonista sin haber hecho
trampa ni una sola vez fue algo increíblemente satisfactorio. Hay mucho del
juego que me gustaría detallar más adelante en una reseña propiamente dicha,
pero el punto central de todo esto es algo que me llamó la atención durante el
juego.
He jugado casi todos los juegos de la llamada “Era 3D” de
GTA, es decir la trilogía de PS2 y los juegos que salieron originalmente para
PSP, Liberty City Stories y Vice City Stories; de la “Era HD” sólo
he jugado GTA IV y no creo que vaya a jugar sus expansiones o GTA V por un
largo tiempo; en cada uno de los juegos que mencioné anteriormente, los
protagonistas tienen la capacidad de hablar, algo que no debería sorprender
tanto; gracias a esto, podemos saber sus motivaciones, ambiciones y hasta
gustos, en algunos casos (como olvidar el boliche con Roman en GTA IV)… excepto
en GTA 3. Claude, el protagonista
(del cual no te dicen el nombre durante el juego), es por mucho un protagonista
silencioso, salvo algunos quejidos cuando lo lastiman, pero a lo largo del juego,
vemos a Claude tomar encargos de todo tipo de facciones, las cuales muchas de
ellas están peleadas entre sí. Es más que obvio que Claude hace lo que sea por
dinero, pero la pregunta que me mantuve haciendo durante todo el tiempo que
pasé jugando fue: ¿Qué piensa Claude de todo esto?
Habría que comenzar por recopilar lo que sabemos de Claude.
Cronológicamente, su debut ocurre en Grand
Theft Auto: San Andreas, en el que lo vemos competir en una carrera contra
CJ Johnson, el protagonista del juego. Poco después, lo vemos entregándole a CJ
el título de propiedad de su garaje en San Fierro y sale del juego junto con
Catalina, la antigua amante del protagonista. Nueve años después, durante los
eventos que dan comienzo a su juego, Claude es traicionado por Catalina durante
un robo, disparándole y dejándole en manos de la policía. Camino a prisión, el
convoy en el que va es atacado y logra escapar, dando comienzo a su búsqueda de
venganza contra Catalina.
Durante el juego, Claude es reclutado por diferentes miembros
de diversas organizaciones criminales, como la Mafia italiana, las tríadas, los
jamaiquinos y otros personajes corruptos que necesitan de alguien que les haga
el trabajo sucio. Con cada misión, se da una escena donde se explica a grandes
rasgos lo que el jugador tiene que hacer. En este caso, Claude simplemente
asiente con la cabeza y acepta el trabajo, sin importar si lo insultan, como en
el caso de una misión de Kenji Kasen, líder de la Yakuza de Liberty City.
La idea central de un protagonista silente no es nada nuevo.
Muchos personajes a lo largo de los años han tenido esta característica, como
por ejemplo Link. Al igual que con él, fue una idea de los desarrolladores el
que Claude fuera un personaje silente, para que el jugador pudiera
identificarse mejor con el protagonista y con el mundo del juego. A pesar de
eso, cuando el mundo a tu alrededor es tan activo y tan dependiente del
discurso hablado, creo que es posible el hacer un intento de análisis sobre el
personaje, comparándolo a los demás protagonistas.
Gracias a que los otros protagonistas de la franquicia
pueden hablar, podemos saber sus objetivos y ambiciones. Por un lado tenemos a
Tommy Vercetti, un hombre que busca volverse el amo y señor de Vice City (al
igual que Tony Montana en la película Scarface);
CJ Johnson vuelve al lugar del que quiso huir para buscar a los responsables
del a muerte de su madre y en el proceso logra volverse un hombre rico, sin
olvidar sus humildes orígenes en el barrio de Grove Street. Aún Niko Bellic
tiene un motivo muy plausible, que es el empezar de nuevo en un país
desconocido con la promesa de tener una mejor vida. Sin embargo, nada de esto
aparece en Claude.
Si bien la idea principal detrás de un Grand Theft Auto (y el motivo por el que lo hizo tan popular) es la
noción de poder provocar todo el caos que el jugador quisiese, hay una historia
principal que el jugador debe seguir para acceder a otras partes del mapa. A lo
largo de ésta, podemos ver que la eficiencia de Claude (y del jugador) hace que
sus contratistas lo aprecien, aunque misiones después acabes con sus vidas.
Durante el juego, es bien sabido que acabas con la vida de otros habitantes de
Liberty City, ya sean miembros de bandas rivales, enemigos políticos o incluso
policías cuando te vez forzado a ello, lo que en el caso de los protagonistas,
podría demostrar que todos poseen algo de misantropía,
es decir, aversión a la humanidad.
Posiblemente estoy viendo muy profundo en lo que simplemente
es una mecánica, pero sigamos con esto un poco más. Todos los protagonistas de
GTA tienen, al menos, un poco de la antes mencionada misantropía. No dudan al
asesinar a sus enemigos a sangre fría y en general le tienen poco respeto a la
vida humana, pues atropellan, matan, golpean, incriminan y en general hacen daño
al prójimo, pero es en Claude donde brilla este concepto, ya que, como dije
antes, no habla durante todo el juego. El inicio del mismo es un poco ambiguo,
pues Claude escapa y lo primero que hace es trabajar para los Leone, una
familia de mafiosos; nunca te dicen íntegramente que el objetivo principal del
juego es vengarte de Catalina y solamente hasta el último tercio del juego se
hace presente nuevamente. Claude simplemente se deja llevar por sus
contratistas y cumple lo que le mandan, pero tampoco creo que lo haga por
dinero.
El final del juego muestra un poco más de la verdadera
naturaleza de nuestro protagonista: después de una larga batalla final, Claude
y su amante caminan hacia el sol. Se escucha a la chica hablar sobre su cabello
y lo mal que están sus uñas y pocos segundos después, ya con la pantalla en
negro, se escucha un disparo. Esto está dejado a la interpretación, pero
considerando lo que hemos venido hablando antes, podría pensarse que Claude
mata a la chica y continúa como si nada. Esto tiene sentido si miras en
retrospectiva, en el que mata a sus antiguos contratistas si alguien se lo
ordena y le pagan; no tiene apego a nadie en esta ciudad y brinda sus servicios
hasta que lo considere conveniente… para después asesinarlos. Probablemente.
Otros protagonistas hacen lo mismo (como Tommy Vercetti con Ricardo Díaz o Niko
Bellic con Dmitri) de vez en cuando, pero siempre hay un motivo adjunto, como
la venganza. Con Claude, sólo hay una suma de dinero involucrada para que nuestro protagonista le quite la vida a alguien.
Mucho de lo anterior entra en el terreno de la especulación,
pero fue algo que se mantuvo constante en mi mente durante todo el tiempo que
pasé jugando GTA 3. La idea del protagonista silente como punto de
identificación con el jugador es, en mi opinión, una espada de doble filo,
porque así como puedes sentirte más identificado con el mundo y el juego al
poder ponerle tu propia voz y pensamientos al personaje, también puede
representar una barrera entre lo que piensa el personaje y tus propios
pensamientos como jugador, lo que puede dar un sentido de alienación a algunos
jugadores y, en algunos casos, detenerse y preguntarse qué piensa el personaje
que usas mientras atropellas enemigos en un Grand
Theft Auto.



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