viernes, 19 de febrero de 2016

Editorial - Scott Cawthon y el fatídico final de FNAF


El viernes pasado me enteré que FNAF World, el último juego de la franquicia Five Nights at Freddy’s fue liberado completamente gratis en la página Gamejolt. La controversia con este juego proviene desde el instante en el que fue liberado al público, en Enero pasado. Todas las celebridades de Youtube saltaron a probar el nuevo juego que les daría millones de visitas en sus respectivos canales y se encontraron con algo muy diferente a lo que estaban acostumbrados.

FNAF World no es un juego de terror; es un RPG. Inmediatamente eso levantó la señal de alarma en muchas personas, incluidos los fans de los juegos de rol. Verán, la meteórica carrera de Scott Cawthon se basa en dos elementos: los Youtubers que le dan publicidad y la simplicidad de sus juegos, basados en el  Jumpscare. Este elemento ha caracterizado a los juegos de terror por ya casi cuatro años, desde la salida de Slender, en 2012. Es una forma barata de provocar una reacción de parte del espectador que no requiere una gran capacidad analítica, como el terror psicológico que se encuentra en un Silent Hill; aunado a esto, tenemos a las miles de personas en Youtube jugando dichos juegos y grabando sus reacciones, casi siempre exageradas, para que el mundo las vea.

Si hay algo que no puede negarse es que el hombre ha sabido hacer fortuna. El lanzamiento de su primer juego no tiene ni dos años y ya cuenta con tres secuelas, un spin-off, incontable cantidad de mercancía, una novela y un contrato con Warner Bros. para hacer una película; sin importar que lo adoren o lo odien, el hombre ya es rico, así que… ¿qué pasaría si FNAF World fuera más que un spin-off?



Dejemos algo claro en este momento: FNAF World no es un buen RPG. Tiene cosas buenas, como la calidad de los modelos de los animatrónicos, un soundtrack decente y es un RPG muy sencillo, así que cualquiera puede jugarlo, pero todo lo que rodea  estas excepciones no es bueno en absoluto. Las luces parpadeantes y erráticas que aparecen en batalla hacen que agradezcas no ser propenso a ataques epilépticos; el overworld parece haber sido creado en RPG Maker y personalmente pienso que se veía mejor el original, que daba la impresión de jugar un juego de la época de Atari. La historia es francamente olvidable y el juego te lleva de la mano desde el principio hasta el final, dejando poco lugar para exploración, sin mencionar que el jefe final es imposible sin un objeto del que no hay forma que sepas cómo obtenerlo a menos que busques una guía y, si terminas el juego en Normal, te dicen que no es el verdadero final y que vuelvas a jugarlo, esta vez en Modo Difícil.

A partir de aquí es cuando se pone interesante. Si, por alguna razón, le pusieron atención a la historia del juego, sabrán que hay algo detrás de la anomalía que causa que monstruos aparezcan en el mundo donde viven los animatrónicos. La causa es nada más y nada menos que Scott Cawthon, el creador del juego.





El verdadero final del juego consiste en una batalla entre tus equipos de robots asesinos contra Cawthon en persona, quien te alaba por tu dedicación, pero explica que está cansado de hacer lo mismo una y otra vez y ahora ha decidido encargarse él mismo. Tras una larga batalla, Cawthon es derrotado y el juego termina con la aparente muerte del creador y un fondo en negro. Esta idea de que el creador del juego aparezca en el mismo como jefe no es algo nuevo. El mejor ejemplo de esto es la cabeza de John Romero dentro del jefe final de Doom 2, al cual sólo puede accederse con el uso de un truco. Sin embargo, en este punto podemos pensar en que la aparición de Scott como el jefe final es más que un simple “easter egg”.


Un par de días después del lanzamiento de Five Nights at Freddy’s 4, Scott Cawthon declaró públicamente que no habría una quinta entrega: “Es muy importante para mí repetir que NO habría un Five Nights at Freddy’s 5. La historia está completa y la actualización de Halloween (a FNAF 4) y el nuevo juego no añadirán nada nuevo.” Lo último que tendremos de esta franquicia, al menos desde el punto de vista de los videojuegos, es FNAF World, en el que el jefe final es Cawthon en persona, peleando contra las creaciones que lo volvieron millonario y famoso, para finalmente sucumbir ante ellas.



El diálogo que ocurre durante el final habla directamente al jugador; tenemos a un hombre (representado por el logo de su compañía) que en dos años ha sacado juegos prácticamente uno tras otro y todos han sido un éxito arrollador. Es natural pensar que está agotado de dicha franquicia y de los personajes que trajo a la vida, por lo que decide ponerse a sí mismo como el último obstáculo para el jugador. Cuando lo derrotas, Cawthon pregunta al jugador si fue lo correcto acabar con la vida del creador para detener la historia, aunque él sólo hizo lo que sus fans le pedían. No olvidemos que, originalmente, FNAF 3 es el final de la historia, pero la demanda fue tan alta que FNAF 4 surgió como una precuela a los demás juegos de la franquicia.


Una interpretación que creo es válida para un juego como lo es éste es que significa el fin de una era para su creador. No es coincidencia que muchos de los enemigos sean parecidos a los personajes del juego con el que comenzó todo: Chipper and Sons Lumber Co., criticado por la manera en la que los personajes se parecían a los animatrónicos de la franquicia de comida rápida norteamericana Chuck E. Cheese y el resto es historia. Para Cawthon, el ehcho de enfrentar a sus nuevas creaciones con aquello que lo inspiró es algo simbólico: una forma de terminar con el pasado, lo cual se cimenta cuando él mismo es derrotado por sus creaciones, las cuales han escapado de su control. Ahora, le pertenecen a Internet y él es libre para hacer lo que quiera.






No se sabe si volveremos a ver un juego creado por Scott Cawthon. Ahora mismo, las ganancias de los cuatro juegos que se volvieron virales en poco menos de dos años (FNAF World ahora mismo es completamente gratis para cualquiera) y los derechos de la película serán suficientes para que pueda vivir estable por algún tiempo, quizás para el resto de su vida. Sin embargo, nos agrade o no su trabajo, no podemos negar que es un desarrollador fructífero que impulsó un nuevo género e inspiró a muchas personas a hacer sus propios videojuegos, sean ideas originales o copias malas. A través de Five Nights at Freddy’s, Scott Cawthon dejó un legado que no se irá pronto; lo que es seguro es que, para él, ya son las 6 de la mañana y su turno ha terminado.

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