En 1993, surge el primer juego de cartas coleccionables (o
Trading Card Game, en inglés) conocido como Magic
the Gathering. Se volvió un éxito rotundo y dominó el mercado por un largo
tiempo… hasta 1997, en el que Konami liberó al mercado japonés un juego llamado
Yu-Gi-Oh!.
A partir de aquí, comienza una tendencia que ha perdurado
hasta nuestros días. Del éxito que tuvo el juego, alimentado por el creciente
éxito de su versión animada, otras series japonesas (anime) comenzaron a
subirse a este tren de mercadotecnia que generaba millones; posiblemente
cualquier anime lo suficientemente popular tenía un juego de cartas que tenía
un pequeño éxito y después moría, ya que su popularidad no era tanta como la
que Konami (y posteriormente Nintendo) tuvo con su franquicia.
Occidente fue un caso diferente. Magic era un éxito entre los jugadores veteranos, pero el anime de Yu-Gi-Oh! hizo que cualquier persona de
8 años en adelante quisiera comprar las cartas y empezar a jugar inmediatamente.
Junto a estos dos, solamente el TCG de Pokémon
se ha mantenido a lo largo de los años; incontables juegos que quizá conozcan,
como Duel Masters o Saint Seiya y
algunos que no, como .Hack, Kingdom
Hearts y Conquista de Civilizaciones. Actualmente, nuevos juegos han entrado a la
escena, como Vanguard o Weiss Schwarz. Sin embargo, en esta
ocasión hablaremos de un juego de cartas que nunca fue tan popular en
Occidente, debido a que era parte de la rivalidad más popular en aquél
entonces. Estoy hablando del juego de cartas de Digimon; específicamente, de su
versión para PlayStation.
Digimon Digital Card
Battle es un spinoff de la franquicia, creado para el PlayStation en
Diciembre del 2000 en Japón y seis meses después en Occidente, en Junio de
2001. Tal como su nombre lo indica, es un juego de cartas, en el que tu
objetivo principal es coleccionarlas todas y volverte el mejor jugador de
todos.
La historia del juego está ligeramente basada en los eventos
de Digimon Adventure 02, en el que un
niño que se hace llamar el “Emperador de los Digimon” comienza a causar
estragos en el Digimundo; nuevos personajes y Digimon entran a escena siendo el
nuevo equipo de Niños Elegidos, aunque de vez en cuando aparecen los miembros
de la primera temporada.
El primer cambio en la historia es que no controlas a uno de
los personajes de la serie, sino a un personaje original, que es el avatar que
se usa en la serie Digimon World. Al
comenzar el juego, se te ofrece un compañero Digimon para tu aventura, el cual
decide el tipo de mazo que usarás al principio; existen cinco tipos de
elementos de cartas en el juego, los cuales son muy conocidos si han jugado o
tienen alguna noción de los juegos de Magic
o Pokémon: Fuego, Naturaleza,
Agua, Oscuridad y Raros, representados por los colores rojo, verde, azul, negro
y amarillo, respectivamente, cada uno con una especialidad diferente.
Elegir a Veemon te da un mazo de Rojo/Negro, centrado en el
ataque; Hawkmon te da un mazo Verde/Amarillo, muy bien balanceado; finalmente,
Armadillomon lleva consigo un mazo Amarillo/Azul, centrado en la defensa. Más
adelante se pueden crear más mazos, pero para comenzar recomiendo el mazo
Verde/Amarillo; es un balance perfecto entre ataque y defensa.
El juego base es bastante simple: ambos jugadores comienzan
con un mazo de 30 cartas, consistentes en Digimon nivel R (nivel 1, por así
decirlo), C y U (evoluciones), así como cartas de soporte. Cada turno, los jugadores
toman 4 cartas y deben colocar un Digimon para combatir; esto se conoce como la
Fase de Preparación. Cabe mencionar
que, a diferencia de otros juegos de cartas, sólo hay espacio en el tablero
para tu Digimon de combate; no hay espacios para los equivalentes de cartas
mágicas, de trampa o tierras, entre otros.
La segunda fase, conocida como Fase de Digievolución, se divide en dos partes: la primera, es el
agregar “DP”, o Puntos de Digievolución. Cada carta del juego (excepto
soportes) tiene un número de DP para agregar a la pila; para poder evolucionar
a los siguientes niveles, se necesita un cierto número de puntos; con
suficientes puntos, tu Digimon nivel R puede subir a nivel C (Champion) y
posteriormente a nivel U (Ultimate). Sin embargo, el juego es flexible en ese
aspecto: Sólo si es absolutamente necesario, puedes poner en campo un Digimon
nivel C o U, pero con una desventaja: sus puntos de ataque y HP son bastante
reducidos a comparación de ser propiamente evolucionados de un nivel a otro.
La tercera fase del juego es la Fase de Combate, dividida en dos: en la primera, debes elegir el
ataque con el que tu Digimon saldrá a la batalla. Se tiene a disposición tres
ataques, representados por los botones del control: Círculo, Triángulo y X. Un
detalle importante es que el ataque X (o azul) casi siempre provoca un daño
menor al de los otros dos, pero tiene un efecto en el oponente que puede ayudar
a tu estrategia o dañar severamente la de tu contrario. Antes de la batalla, el
juego da una opción a ambos jugadores de usar una carta de soporte. Como lo
mencionaba antes, las cartas de soporte son un tipo especial de cartas que
ayudan a tu Digimon o perjudican a tu enemigo, sin embargo, también las cartas
normales poseen un efecto de soporte. Gracias a esto, pueden encadenarse
estrategias muy útiles con los soportes de tu carta de ataque y los soportes
mismos, como reducir todo el ataque del oponente a 0 o hacerle elegir un ataque
que seas capaz de contraatacar; también puedes aumentar el HP o ataque de tu carta,
incluso atacar primero si es la fase de batalla de tu enemigo. A pesar de la
naturaleza bastante simplista del juego, existe una curva de aprendizaje y
estrategia detrás del mismo, lo cual lo hace interesante.
El juego lleva un ritmo bastante sencillo; entras a una
ciudad, hablas con algunos Digimon, entras a la Arena de Batalla, ganas y pasas
a la siguiente ciudad. Si bien la estructura es bastante lineal, no es algo que
detenga el flujo del juego. Por alguna razón (como siempre en estos juegos)
todo se resuelve con cartas: rivalidades, obstáculos, incluso el destino del
Digimundo más adelante, pero todo siempre con cartas. Al vencer a tus enemigos,
te recompensan con cartas y algunas veces con Digi-partes para tus compañeros.
El juego tiene ligerísimos detalles de RPG, en el aspecto de que tu compañero
Digimon sube de nivel con cada pelea. Al subir de nivel, sus stats mejoran y
con la adición de las Digi-Partes, puedes agregar efectos a la carta o mejorar
aún más sus stats, como un ataque en específico o más HP, por ejemplo.
Durante tu aventura, te encontrarás con los Niños Elegidos
de Adventure 02, los cuales te darán
consejos, te ayudarán a progresar en tu aventura o te regalarán algunas cosas
tras ciertos eventos. Cuando terminas con la ciudad de Fuego, por ejemplo,
puedes encontrar a Davis, uno de los Niños Elegidos, el cual te entrega un
Digi-egg para tu compañero. Esto abre un tipo diferente de evolución, llamada
“Armor Digivolve”, la cual es única para tu compañero. Otro de los Niños Elegidos,
Cody, te entrega un segundo compañero para tu aventura y posteriormente recibes
su Digi-Egg, con lo que puedes experimentar con tus estrategias.
Ese es el punto clave de cualquier juego de cartas, en mi
opinión: experimentación. Con cinco
elementos a tu disposición, la experimentación es una parte imprescindible del
juego. Debido a que con cada victoria recibes cartas, con el tiempo tendrás
suficientes para crear tus propios mazos y estrategias, aunque sólo tienes
compañeros del mazo del color que elegiste al inicio del juego.
Por supuesto, el juego tiene algunos detalles que pueden
entorpecer la experiencia. Para empezar, hablemos de las batallas. Cada batalla
está representada por dos modelos en 3D de los Digimon (muchos de ellos reusados
de Digimon World) que luchan en cada
turno; gráficamente se ve bien para su época y si alguno es derrotado, el otro
hace un pequeño baile de la victoria. Eso está bien… las primeras horas. Por
alguna razón, el juego no te permite apagar las animaciones en ningún momento.
Si las elegiste al principio, así será por el resto del juego y aunque las batallas
son vistosas y no duran mucho tiempo, se hace pesado y hasta aburrido verlas
una y otra vez sin que haya forma de saltárselas.
Otro gran problema del juego es que a veces te detienen por
ninguna razón en especial.
Hay algunas arenas en las que haces lo usual, es
decir, derrotar a los miembros originales de dicha Arena y después a un enemigo
más, que tiene que ver con la historia. Cuando eso pasa, tienes que volver a
pasar la Arena otra vez, para recibir el pase a la siguiente ciudad. Puede que
no suene pesado, pero hay algunos mazos que realmente te causan problemas; más
adelante hay un jefe que decide no darte el pase cuando lo derrotas y debes
pasar toda la Arena otra vez. Eso no era nada necesario y detiene el progreso
en el juego; por lo general, terminar una Arena toma de 20 a 30 minutos
dependiendo de tu mazo y hacerlo dos veces por una razón tan forzada y ridícula
es algo que molesta como jugador.
También, en algunas ocasiones, la dificultad aumenta de un
momento al otro en cuestión de segundos… y aquí me refiero a un Digimon en
particular: Garurumon. Te enfrentas a este conocido en la Arena de hielo, justo
antes del jefe. No sólo tiene una mejor estrategia que el propio jefe de la
Arena, sino que es, por mucho, uno de los enemigos más difíciles de todo el
juego y aunque el juego lo sabe (te deja guardar justo antes de enfrentarte a
él) no te prepara para lo despiadada que es esa pelea. Lo peor del asunto es
que más adelante vuelves a enfrentarte a él, pero ahora evolucionado y con un
mazo aún más difícil. Fue la única parte del juego en la que tuve que reiniciar
la pelea algunas veces para tener una mejor mano y aun con eso, gané con una
mínima diferencia.
De ahí en fuera, el juego no es realmente difícil; lo único
que se necesita es una estrategia sencilla y saber leer los movimientos del
oponente o anteponerte a ellos; esto es fácil porque la I.A. de los oponentes
no es tan buena: tienden a repetir movimientos por dos o hasta tres turnos y
con algo de práctica, sabrás exactamente qué van a hacer por los efectos de sus
cartas y lo que tienen en la mano. En mi caso, pasé prácticamente todo el juego
con mi mazo inicial con algunas ligeras modificaciones y no sentí tan necesaria
la idea de hacer mazos nuevos para reemplazar a mi mazo original; los mazos que
hice fueron más para experimentar que para terminar el juego.
Digimon Digital Card
Battle no es algo que podría recomendar a todos. A pesar de sus mecánicas
simples y la relativa baja dificultad, es un juego para fans de la serie, tanto
de la primera como de la segunda temporadas.
Ver las peleas entre tus Digimon favoritos y otros que probablemente
jamás has visto en tu vida es algo que roza en lo espectacular simplemente por
lo nostálgico y el poder interactuar directamente con los Digimon,
especialmente con unos viejos favoritos al final del juego, le da un toque
curioso al mismo, pues no es precisamente el Digimundo que las series animadas
nos enseñaron.
Su problema son las limitantes que tiene en algunos
aspectos, así como una historia sin sentido que trata de seguir el canon de Digimon World pero a la vez trata de
anexar la historia de la serie y el aumento drástico de la dificultad en
algunos momentos del juego. Sin embargo, considero que es un juego entretenido
y muy bueno para pasar el rato si son fans de la serie y conocen a la mayoría
de los personajes. Además, ésta es la única forma de jugar un TCG de esta
franquicia en Occidente, pues, como todos sabemos, no pudo contra el monstruo
mercadotécnico que es Pokémon y su TCG. No queremos empezar una guerra de fans,
¿o sí?





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