jueves, 28 de abril de 2016

Reseña - Mighty Morphin Power Rangers

Los años 90 fueron una época de experimentación en la televisión mexicana. Dragon Ball, Saint Seiya (mejor conocido como Los Caballeros del Zodíaco) y Sailor Moon dominaban las tardes y las mentes de los niños de esa época. Japón dominaba el mercado del entretenimiento para niños y una de las formas en las que lo logró, fue trayendo a Occidente la idea de cinco adolescentes con energía, disfrazados con leotardos y venciendo a monstruos con ayuda de sus súper poderes. Me refiero, obviamente, a los Mighty Morphin Power Rangers.

Podría resumir mis gustos infantiles en dos: Dragon Ball y los Power Rangers. La acción, los monstruos gigantes, los trajes… cualquier niño de esa época era fan de Jason, Kimberly, Zack, Billy y Trini y, vamos, todos quisimos ser el ranger rojo (niños) o el ranger rosa (niñas). Podría seguir platicando sobre mis experiencias con la franquicia en general, pero en su lugar, hablaré de algo mucho mejor: su videojuego.



Mighty Morphin Power Rangers es un beat-em-up creado por Bandai y publicado en 1994 para variedad de consolas, como el Super Nintendo, Game Boy, Sega Genesis y Game Gear, basado en la popular serie japonesa. La historia sigue lo que sería una semana de capítulos de la serie: La villana en turno, Rita Repulsa, manda un monstruo a la ciudad de Angel Grove para provocar caos y destruir a los Power Rangers; siendo éstos los héroes y protectores de la ciudad, tratan de acabar con el monstruo no sin antes enfrentarse a los “Patrulleros”, la carne de cañón y los enemigos comunes del juego.


El juego se compone de cinco niveles, en los cuales el personaje debe avanzar derrotando a los Partulleros, primero como un adolescente normal y después ya convertido en un Power Ranger, en el cual el poder de ataque aumenta. La variedad de enemigos se compone en su mayoría de los ya mencionados Patrulleros con distintos colores, los cuales varían en la cantidad de golpes que pueden aguantar. Como todo beat-em-up, el jugador avanza de un punto A a un punto B, en el cual hay segmentos donde debes vencer a todos los enemigos para continuar avanzando. No es muy común, pero de vez en cuando puedes encontrar objetos para lanzar a los enemigos, aunque los golpes normales siguen siendo efectivos.


Al igual que en otros juegos de su género, como Streets of Rage o Final Fight, puedes encontrar botiquines para curarte y baterías para usar una “bomba”, un ataque especial que destruye a todos los enemigos comunes en la pantalla y que hace un gran daño a los jefes. Estos jefes son bastante sencillos y son fáciles de encerrar en un patrón que te permita derrotarlos con facilidad. También, muy de vez en cuando, algunos niveles tienen algo de platforming para diversificar el típico avance en línea recta, así como algunos pozos sin fondo y objetos que caen y hacen daño en los niveles posteriores. Los dos últimos niveles del juego son usando al conocido Megazord en batallas contra monstruos gigantes. Desafortunadamente, el juego sólo es de un jugador, pero estas escenas finales pueden accederse para dos jugadores con un código especial que se muestra al final de los créditos cuando terminas el juego.

A pesar de ser un beat-em-up muy fácil, este juego tiene su encanto, sobre todo si eres fan de la franquicia. La música es muy buena y memorable, sin mencionar que cumple su propósito de mantener un ritmo a la acción que corresponde con el fondo del nivel. Los controles son bastante buenos, pues puedes mover a tu personaje sin dificultad y no hay lag entre el presionar el botón y la acción en pantalla, además de que poder luchar con el Megazord al final es bastante satisfactorio. Sin embargo, el juego puede ser muy fácil para un jugador veterano de este género y quizás hasta poco interesante por la poca diversidad de enemigos, pues, salvo los Patrulleros y los jefes, tus otros enemigos serán pequeños robots y objetos que hacen daño al contacto. También el juego es muy generoso con la dificultad; no existe un Modo Difícil para el juego, por lo que le quita el valor de volverlo a jugar y explorar otras áreas.



Persiste la idea de que los juegos provenientes de licencias son malos y, por desgracia, muchos juegos de la franquicia de los Power Rangers van de un rango de mediocres a malos, pero este juego, dejando a un lado la nostalgia, es algo que merece ser checado por cualquier fan o entusiasta de esta franquicia; con un gameplay simple pero sólido y música memorable, Mighty Morphin Power Rangers es un buen modo de iniciarse en el género de los beat-em-up o simplemente para pasar un buen rato en compañía de sus recuerdos de la infancia.

It’s Morphing Time!





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